
De todo hubo en el clásico “Flor de Caña” disputado entre El Tercer Tiempo y Cumbiadictas. Pierna fuerte, fútbol vistoso, lesiones y hasta un entrevero entre el árbitro y el entrenador de las “Cumbiancheras” adornaron esta nueva versión del clásico. Un resultado revitalizador para las vencedoras de cara a la disputa por los puestos de avanzada y todo un desafió para las derrotadas que deberán encontrar las razones del magro resultado.
Condimentos hubo y de sobra. Cumbiadictas lanzó primero el anzuelo y El Tercer Tiempo no dudo en tragarse la carnada. Si se tratara de un plato típico podemos decir que las vencedoras se devoraron la cancha como si fuera un curanto con chapalele y que a Cumbiadictas no le alcanzó ni para el caldo de la cazuela. Caldo y partido caliente que sólo un equipo pudo digerir.
Desde un comienzo ambos equipos se dieron con dientes y uñas afiladas. Cualquier espectador podría haber pensado que se trataba de la final del mundo o de un partido de eliminatorias. Era el partido de la fecha, el que nadie se quiere perder.Pitazo inicial y el Tercer Tiempo comienza la cocción de su plato favorito; entre toque y toque se acercan rápidamente al arco rival con una sola idea en la mente: freír a las “cumbiancheras”. Estás por su parte defendían su vaya agregando, ají y pimienta al cotejo.
Lapsus en el partido. A poco del inicio ocurre lo impensado para El Tercer Tiempo y en especial para su capitán, Claudia Villalobos. Corriendo una de las pocas pelotas que alcanzó a pelear, se produjo un choque con la arquera rival y lamentablemente enganchó su rodilla con el gramado produciéndole una rebelde lesión que asustó a sus compañeras y al público en general. Así, debió dejar la cancha transcurridos recién 4 minutos.
Tras el infortunio se reanudaron las acciones y la olla de presión por fin hirvió. Con un certero cabezazo, Macarena Ossandón adelanta a Tercer Tiempo y hace estallar a la fanaticada. Luego, el partido continuo parejo pero sin variaciones en el marcador. Fin de los primeros 25 minutos.El segundo tiempo prosiguió con el mismo ritmo vertiginoso. Sin embargo, no se hicieron daño hasta el ingreso de Diana López, -sabia decisión del DT de Tercer Tiempo, Eduardo Salazar-, ésta jugadora no sólo brillo, sino que también perforó las redes en tres ocasiones. En Cumbiadictas en tanto, Verónica Lama, anotó dos veces para alimentar las esperanzas de un equipo que batalló como nunca por conseguir el objetivo. Tanto así, que el mismo entrenador de Cumbiadictas, Jorge Fouillioux, encaró al arbitro una vez terminado el partido. La discusión no pasó a mayores, pero una cosa estaba clara, nadie quería dejar escapar los tres puntos


Final del choque. 4-2 rotundo. Sabor amargo para Cumbiadictas que debe revisar cada detalle de la derrota para no volver a cometer los mismos errores. Dicen que una derrota puede ser el mejor remedio para perfeccionar en lo colectivo y que los grandes equipos se fortalecen con estas experiencias. Mayor picardía y un toque de aliño en su juego pudiesen haber cambiado el resultado final.En la otra vereda, El Tercer Tiempo se dio el gustito de alzar sus copas y preparar la mesa para disfrutar del plato con la mejor cocción de todas: el éxito y el sabor del triunfo.
Por: Matías Fouillioux





